Jorge Camil Starr
Tener claro el público-objetivo, la dosis y la temporalidad para ser suministrada una fórmula implica saber con claridad los efectos que se desean obtener y así lograr una gran patente; este es el caso de Jorge Camil Starr, Director de Nuevos Proyectos, Enova, quien confía en el tiempo, la comunicación y la paciencia para lograr sentar las bases del idealismo como reactivo para que produzca un cambio positivo en la sociedad.
Con el objetivo de acortar el rezago en educación digital de nuestro país, Jorge sabe que trabajando día con día en lo que le gusta lo conseguirá y, a la vez, trata de hacer un equilibrio entre sus hobbies personales y los apasionantes retos laborales a los que se enfrenta en conjunto con sus socios, de quienes se alía para sumar experiencias y restar marginación en México.
Líderes Mexicanos. Jorge, háblanos acerca de ¿quién eres y qué haces?
Jorge Camil Starr. “Cuando tenía probablemente ocho años mi mamá era voluntaria del Hospital La Raza aquí en la Ciudad de México y desde muy joven, mi mamá es americana, nos expuso a toda la familia los problemas sociales que teníamos en nuestro país, entonces fui creciendo y me encontré con este camino en el cual tienes un país muy bello, gente muy activa, muy ingeniosa y muchos problemas sociales grandes; me salí de la universidad, hice dos carreras, me regresé a México y empecé a probar con el tema de las telecomunicaciones, con la tecnología y diseñamos un portal para montar una empresa de consultoría, rediseñamos un portal estatal y entendimos muy claramente cuáles eran los problemas de por qué la gente no tiene acceso a una computadora, a servicios digitales de calidad; entonces, con el apoyo del Estado de México, logramos hacer una serie de centros, ahorita tenemos 70, en las partes más marginales del Estado; un centro básico lo que tiene son 3-4 aulas, un cine, un salón de usos múltiples y 4-5 facilitadores que te llevan a través de los cursos que hay”.
LM. Cuéntanos, ¿cómo es un día en tu vida?
JC. “Mucho deporte siempre, es lo que mantiene el nivel de estrés bajo porque hay mucho y somos una empresa joven, tenemos cuatro años operando, así que todavía estás expuesto a riesgos, todavía no tienes la madurez para aguantar ciertos problemas. Al despertar hago deporte, ya sea bicicleta, un poquito de yoga, algo de meditación; llego a la oficina y reviso los pendientes que hay, si no es que estoy en algún centro, y de ahí cambian mis actividades dependiendo dónde me encuentre. Básicamente vivo en la oficina”.





