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Alejandro Farah

Tener una charla con Alejandro Farah, Académico de la UNAM, fue toda una experiencia a relatar. Estábamos tan adentrados en las explicaciones del calendario maya y las teorías que al respecto se han hecho sobre el fin del mundo, cuando nos interrumpió el equipo del laboratorio Boehringer Ingelheim para decirnos que estaba temblando (una de las tantas réplicas que se han estado dando en la Ciudad de México a partir del sismo del 20 de marzo), así que la primer reacción fue ponernos de pie y seguir las indicaciones.

El susto que nos llevamos fue el obvio, pero la sensación de estar hablando de un tema en específico, fue el dato curioso de nuestro encuentro. Finalmente, concluimos nuestra entrevista a través de la cual conocimos a un inventor de genialidades, un académico dedicado y, sobre todo, a un ser humano comprometido con la labor de compartir sus conocimientos para contribuir al engrandecimiento de la humanidad.

Líderes Mexicanos. Alejandro compártenos un poco ¿quién eres y qué haces?

Alejandro Farah. “¿Qué hago de mi vida?, pues disfrutarla al máximo; una de las cosas que más disfruto, en particular en este momento, es mi trabajo en la universidad como diseñador de instrumentos científicos, pero no quiero resumir mi vida al trabajo, aunque es una gran parte de la misma. Me atrevería a decir que no es trabajo porque es una recomendación que siempre hago porque es algo que viví; cuando uno encuentra la manera de vivir y trabajar en algo que le gusta deja de ser un trabajo y se vuelve un disfrute. Yo disfruto mucho mi trabajo y mi vida está involucrada en todos los ámbitos, uno trata de llevarlos al mismo nivel, tanto la diversión como lo que uno hace para vivir o los momentos de serenidad, así que así soy”.

LM. ¿Cuáles son las actividades que involucras en un día?

AF. “Mi día empieza con los perros, tengo dos, y me voy al parque que está cerca de mi casa, me los llevo a caminar una media hora, en ese tiempo aprovecho para meditar todo lo que voy a hacer en el día y durante la tarde ser productivo y eficiente, eso me ha servido no nada más para el trabajo sino para las relaciones sociales y para todos los pendientes que uno tiene; después me dirijo hacia la universidad, últimamente lo he hecho en bicicleta porque lo disfruto y ahora con los vehículos es cada vez más difícil, en donde la rutina es agradable al ver a los colegas que disfrutan su trabajo y el simple hecho de convivir esos segundos para decir ‘buenos días’ motiva a continuar queriendo y estimando a la institución. Después de eso me desconecto de lo que es el mundo y me meto en los proyectos en los que estoy trabajando, particularmente pueden ser de instrumentación, vinculados con la astronomía, pero de repente no te das cuenta y llega la hora de la comida, luego uno sigue afinando los detallitos. Siempre es sano tener una actividad diferente a lo que es el trabajo por las tardes, así que procuro ir al cine, al teatro, a eventos culturales o sólo a tomar café o mezcal con los amigos, eso es invaluable”.

LM. ¿Eso forma parte de tus hobbies?

AF. “No, mis hobbies son otros muy particulares”.

LM. ¿Cómo cuáles?

AF. “Desde muy pequeño me llevé una gran decepción cuando tenía por ahí de ocho años de edad, porque veía que los juguetes ya no me gustaban, los sentía un poco planos y que en todos los lugares vendían los mismos, desde entonces, se me metió la caniquita en el cerebro de diseñar juguetes y ese es mi pasatiempo: diseñar juguetes, didácticos por lo general; no puedo decir que son para niños, son para cualquier persona pero sí tienen que pensar como niños, tener curiosidad. Por ello, debo conocer los juguetes, así que tengo un montón de rompecabezas de alambre, relojes de sol, caleidoscopios, robots de hojalata, ese es mi hobby, ahí es donde me pierdo y, al final del día, es el broche de oro cuando uno puede llegar a casa y dedicarle 20 minutos a terminar de poner el “cablesito” a un robot de hojalata para que funcione”.

LM. Se ve que te apasiona lo que haces, cuéntanos alguna anécdota que te haya marcado profesionalmente hablando:

AF. “Es una pregunta difícil porque hay muchas. Creo que una de las que más me ha llegado fue la primera vez que fui al observatorio, que es una anécdota doble; yo estaba trabajando en el telescopio en el cuarto de observación con unos colegas y de repente tenía que caminar al otro telescopio que está como a unos 300 metros en una carretera que pasa por ahí, hay que mencionar que esto está aislado en la Sierra de Baja California, en San Pedro Martir, y, alrededor, la luz artificial más cercana de una ciudad debe estar como a 60 kms, es un lugar muy oscuro; y en el momento en que abrí la puerta entendí el significado de la oscuridad, uno que vive en la ciudad ya no tiene esa sensibilidad, uno está rodeado de luz pero ahí, al momento de abrir la puerta y salir, me topé con una pared negra, que era la oscuridad misma. Cuando yo sentí ese temor de no saber qué hay más allá, de plano tuve que sacar primero la mano y ver si no era una pared, es muy impresionante, luego empiezas a ver poco a poco el cielo estrellado y es una cosa que todos deberíamos poder hacer alguna vez en la vida”.

LM. En esta sesión buscamos los ingredientes para la fórmula del liderazgo, ¿tú cómo la harías?

AF. “Definitivamente pasión, amor, necesidad, curiosidad y humanidad, así la podría tal vez englobar. Cada una de estas esencias permiten a todos, no nada más en cuestiones laborales, lograr ciertas cosas; en la vida en general, cuando se tienen las cinco esencias anteriores, uno tiene impulso; la curiosidad es básica porque es lo que le ha permitido al ser humano tanto construir como destruir, entonces sí siento que la humanidad es clave en todo esto porque al hacernos pensar como seres humanos, lo que más nos puede llegar a diferenciar de los animales, es el grado de conciencia que podamos tener, que es a lo que yo me refiero con humanidad, y si vinculamos las otras cuatro esencias para la fórmula del liderazgo con la humanidad sería el detonante perfecto, no quiero usar la palabra bueno o malo, para trascender en la historia y que la humanidad llegue a ser realmente una civilización que evolucione en sí misma”.

LM. Es decir, iría dirigida a la sociedad pero ¿en qué dosis?

AF. “Muchas veces se piensa que el liderazgo o la genialidad son cosa de gente que tiene más virtudes que los demás, yo soy el ejemplo claro de que no, yo no me considero genio ni muy inteligente, todo lo contrario; ciertamente Alba Edison tiene una frase que me gusta mucho: “se necesita 99% de sudor y 1% de inteligencia”, esa es una mezcla que crea las cosas. Cuando uno se sienta a pensar antes de hacer algo por lo general logra un mejor objetivo y puede ir más allá de lo que se planteó, al revés no, cuando uno hace las cosas sin pensar se equivoca y esa es yo creo que la mejor herramienta que tiene el cuerpo humano, el cerebro y la conciencia, porque están vinculados”.

LM. Alejandro, ¿para dónde vas en este 2012?

AF. “Este año uno de los planes es ayudar a desmentir este mito que anda circulando por todos lados de que es el fin del mundo en el calendario maya; así que durante este 2012, junto con otros astrónomos de la universidad, tenemos el compromiso de llevarle la ciencia y el conocimiento a la gente, esa es una de las cosas más importantes. Ahora en particular quiero decirlo, el calendario maya simplemente va a acabar en diciembre y va a volver a empezar, no va a pasar nada, es un ciclo calendárico que es hermoso, muy profundo, tiene un grado de concepción de la naturaleza por los mayas impresionante; más allá del 2012, voy a seguir con mi compromiso social en la educación en particular, y no con ello específicamente del área en la que trabajo, sino en la educación en general para la sociedad de todo el planeta. Es necesario que la gente conozca más y se eduque, yo estoy haciendo un esfuerzo porque a través de la astronomía, que es en lo que yo me especializo, aterrizar esas ideas para motivar a la gente a que dé un  paso más. Una de las ventajas que tiene la astronomía es que la gente la ve romántica, entonces cuando les hablas de ello y terminan haciendo circuitos eléctricos o mecánica, es impresionante porque ya cambió toda la percepción…

(Nuestra entrevista es interrumpida por un temblor y de inmediato nos levantamos a seguir las indicaciones del equipo del laboratorio. Una vez pasado el susto, retomamos la charla)

…más allá de planear proyectos enormes, que los hay, en este momento lo más necesario es la educación y transferir el conocimiento. Yo tuve la fortuna de estudiar en la UNAM, desde la prepa hasta el doctorado, tengo diez años trabajando en la universidad, así que tengo la fortuna de haber logrado eso y ahora siento un compromiso muy importante de que lo poco que sé, lo transfiera a más gente”.

 

¿Quién es?

Alejandro Farah

Edad: 36 años

Formación académica: Ingeniero Mecánico por la UNAM, “realicé estudios de posgrado en Ingeniería en Diseño Mecánico y Optomecánico, soy doctor en Ingeniería”.

Puesto: Académico de la UNAM

 

Sitios de Internet:

“Uno que está muy vinculado con mi pasatiempo es www.ebay.com, porque por un lado tengo mi tienda virtual de juguetes ahí y por otro colecciono robots de hojalata, de cuerda, de los 50’s de Japón así que es mi punto de búsqueda, se vuelve como una necesidad obligada cuando tienes estas pasiones y estos pasatiempos; otro es, lamentablemente, mi correo electrónico (risas) y el otro es una página que vincula a varias otras que son la Sociedad Astronómica de México (www.sociedadastronomica.org.mx), Cosmowiki (cosmowiki.astroscu.unam.mx), WikiPAM (wikipam.astroscu.unam.mx) que es Wiki Proyectos Astronómicos Mexicanos, son páginas en las que soy el administrados y las usamos para vincular nuestro trabajo con la sociedad, así veo qué está pasando y cuáles son las novedades en las redes sociales. Ahí  vinculamos la astronomía, la instrumentación y la educación”.

 

LM. El México que queremos, ¿es realmente el México que estamos construyendo?

AF. “Es una pregunta difícil realmente, yo creo que definitivamente sí. Lo digo rotundamente así: sí es el México que queremos, es el que “estamos” construyendo porque está en plural, esa es la clave; todos tenemos que participar definitivamente, no podemos esperar que los políticos, los que tienen el poder, los que estén en el ámbito de la educación o los empresarios, sean los que tomen las decisiones por todos, eso no existe, cada quien tiene que tomar las medidas propias de su ámbito para tratar de que eso genere el México que queremos, pero en plural. Respecto a las elecciones, es un proceso electoral en el que, en lo personal, no le pongo mucha importancia porque para mí la gente que está proponiéndose para ser presidente tiene que tener esa fórmula y lo tiene que demostrar y, si llegan a ser (presidente de México), es porque son los más capaces y si llegan a ser y no eran los más capaces es porque la gente no participó de una u otra manera; es muy importante que todo mundo participe y pensar en plural para poner nuestro granito de arena y nuestro haz de luz como todas las estrellas”.